Las condiciones para que la súplica sea aceptada son:
1. No suplicar a nadie excepto a Al-lah.
2. Acercarse a Al-lah de una de las formas prescritas en la Shari’ah.
3. Evitar buscar una respuesta rápida.
4. La súplica no debe implicar pecado o ruptura de los lazos de parentesco.
5. Se debe pensar positivamente de Al-lah.
6. Se debe estar concentrado, consciente de la grandeza de Aquel a Quien se suplica.
7. Asegurarse de que la comida proviene de fuentes lícitas.
8. Evitar la transgresión en la súplica.
9. No permitir que la súplica distraiga de un deber obligatorio.